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Desde una silla de ruedas…
Primavera 1989
“Me juro, aunque ahora no vea la salida, que algún día viajaré, veré el mundo, me divertiré y después narraré cómo perdí los últimos diez años de mi vida. Lo juro.”
Estas palabras fueron el “mantra mágico” que me hizo detenerme de quitarme la vida sentada en una silla de
ruedas literalmente al borde del precipicio tras casi una década de batalla con trastornos alimenticios.
Rescaté mi sueño de ser una gitana viajera, una escritora audaz y aventurera, y al hacerlo, transformé mi vida entera.
Han pasado 19 años de ese momento. Visité 33 paísesviví en tres y tengo siete libros terminados.
Nunca es tarde para rescatar
un sueño.
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